En realidad, puede ser una señal de que tu cerebro se ha adaptado a sus efectos. La tolerancia no protege frente a los daños del alcohol. Aunque notes menos sus efectos, el impacto sobre tu organismo sigue estando ahí.
En este vídeo os explicamos qué es la tolerancia y por qué tener «buen aguante» quizá no sea tan buena noticia como parece.