Desde el ámbito profesional, se sabe que al dejar de beber pueden aparecer beneficios como la reducción de la presión arterial y una mejora en la salud del hígado. Además, muchas personas consiguen replantearse su relación con el alcohol a largo plazo.
Lo más importante no es solo dejar de beber, sino tomar conciencia de cuándo, cuánto y por qué consumimos. ¿Tú eres consciente de tus hábitos con el alcohol? ¿Te verías capaz de estar un mes sin beber? Súmate al reto Dry January y cuéntanos tu experiencia.