Los profesionales recomiendan:
Anticiparse, valorar cada caso y tomar medidas junto a la persona y su familia.
Reducir al máximo el consumo de sustancias en los encuentros.
Respetar los ritmos del paciente.
Evitar comentarios que minimicen el problema.
Practicar la empatía y el acompañamiento.
La adicción es una enfermedad, y sentirse apoyado y no señalado puede marcar la diferencia para seguir o iniciar un tratamiento. Además, la Navidad también puede remover tristeza y recuerdos difíciles, por lo que el acompañamiento emocional por parte de la familia es un factor clave.