La realidad es que no existe una cantidad de alcohol libre de riesgo. El vino es alcohol, y el alcohol se relaciona con problemas cardiovasculares, demencias de inicio temprano y varios tipos de cáncer.
Sí, el vino tiene antioxidantes… pero en cantidades pequeñas. Los posibles beneficios no compensan los riesgos. Si buscas antioxidantes, mejor obtenerlos desde una buena alimentación.
Además, el famoso mito de “la copa al día” viene de estudios mal interpretados y, en algunos casos, influenciados por la industria.
Y no olvidemos algo importante: el alcohol genera tolerancia, y es fácil que una copa se convierta en más. Por lo tanto, si bebes, que sea porque te apetece, no porque creas que estás cuidando tu salud.